
"Total indignació" entre els nacionalitzats per la llei de nets que no podran votar
TRANSCRIPCIÓ
Transcripció automàtica generada amb intel·ligència artificial. Pot contenir incorreccions.
Avui volem parlar també d'un tema que està afectant també a molta gent, concretament a 163.000 persones nacionalitzades a l'anomenada Llei de Nens. Parlem ara amb un afectat d'aquesta llei, que és l'Ariel Mulqui. Ariel, què tal? Bon dia, buenos días. Bon dia, Ricard, com estàs? Tot bé, tot bé? Bé, i tu? Com estàs? Bé, bé.
Aquí son las 4 del matí en Argentina.
Argentina a las 4 del matí. O sea, te has llevado por nosotros, para atendernos. Exactamente. T'ho agraeixo. Expliquis la seva vida, el seu cas.
Sí, bueno, realmente en este momento es un momento de total indignación con lo que está sucediendo con el voto de nosotros, ciudadanos españoles, que. Estamos en el exterior, como habrán oído los autos del Supremo que realmente son sorprendentes en este momento cuando exigen documentación, demostraciones para quienes realmente ya somos ciudadanos, ¿no es cierto, Ricardo? Sí.
O sea, usted es argentino, es ciudadano también español, ¿por qué es nieto de un exiliado?
Claro, tienes que recordar que en el 2007 se aprueba la ley de memoria histórica donde se acogen una serie de hijos, nietos y descendientes y en el 22 nuevamente. Las Cortes Generales, el Senado de España aprueban la Ley de Memoria Democrática, ¿sí? Esto es importante aclararlo también porque se trata de políticas públicas, ¿no es cierto? Se trata de políticas de la memoria, se trata de también que todos los representantes del pueblo español. Han votado esta ley. Eso tiene que quedar claro. Han votado esta ley, la han aprobado y se ha publicado en el boletín oficial del Estado. Y como una pequeña parte de esa ley, había una disposición adicional que nos otorgaba la ciudadanía. Esto lo explico para que se entienda que es un programa mucho más amplio. Que un simplemente otorgamiento de ciudadanía. Es decir, es un programa de memoria, de justicia, de verdad, de reparación, de garantía, de no repetición, que entre eso, como una disposición adicional, octava, se buscaba la ciudadanía de hijos, de nietos y descendientes. Por eso es realmente confuso cuando se habla de ley de nietos.
Es ciudadano español, por lo tanto le va a llegar la información electoral, entiendo, pero no podrá votar.
Esa es la incertidumbre en este momento, porque es lo que dice el Tribunal Supremo ahora. Que luego de la sanción de la ley en 2022, se emite casi inmediatamente una instrucción para que el Poder Ejecutivo justamente tenga las indicaciones a través de las cuales seguir esta ley, seguir poniendo en práctica. La legislación de esta ley de memoria democrática, ¿no es cierto? Y en esa instrucción se habla de una presunción de exilio para quienes salieron de España entre el 36 y el 55. Claramente, una instrucción claramente muy acertada por parte del Ejecutivo, porque entre el 36 estamos hablando de plena guerra civil y entre el 55 estamos hablando del primer franquismo, la parte más oscura de la versión, la parte más oscura de la historia de España, ¿no es cierto? Entonces, ese periodo de las personas que salieron del país se presumían exiliados, ¿no es cierto? Entonces, No necesitábamos nosotros como nietos presentar ningún tipo de documentación extra, porque con la salida, por ejemplo, en el caso de mi abuelo en 1951, el exilio ya estaba acreditado por el simple hecho de la fecha, así que está fechada en su pasaporte. Ahora, qué es lo que pasa? Qué es lo que pide el Tribunal Supremo? Pone el ojo justamente en ese grupo. El grupo que es justamente el más probable del exilio, ¿no es cierto? ¿Qué pensaban que venían a hacer nuestros abuelos entre el 36 y el 55 a visitar Argentina? Salvarse, salvarse, salvar su vida. Y claro, exactamente, venían huyendo. En el caso específico de mi abuelo, que también lo dice muy claramente la ley por razones de creencia. Mi abuelo era protestante, era evangélico y la persecución era total. Tanto durante la guerra civil como en el franquismo.
¿Y usted, Ariel, quería votar? ¿Por qué? Claro, a ver.
Tanto mi derecho a la ciudadanía como mi derecho al voto siempre han sido una. Una suerte de lucha a seguir desde que nacido, desde hace 35 años. Imagínate que la ciudadanía española es algo que lo tengo en mi sangre desde el momento de nacer y de compartir con mi abuelo y justamente el voto, justamente el voto. Es también ese momento tan simbólico de recuperar un valor como los valores de la democracia, ¿no es cierto? Pensando que mi abuelo huyó con 24 años sin siquiera haber votado nunca en España. Entonces te imaginas la emoción para nosotros, los nietos del exilio, poder ejercer ese derecho.
O sea, sería volver un poco la dignidad a su abuelo, ¿no? La historia de su abuelo.
Pero claro, seguramente han sido momentos muy duros. Ellos han encontrado refugio aquí y nosotros después hemos sido los encargados de avanzar con esta lucha.
Ariel Molquí, gràcies per acompanyar-nos i sobretot per llevar-se d'hora, per levantar-te temprano per nosaltres. Gràcies.
Bueno, gràcies, Ricard. Un gusto hablar con vos.